lunes, 16 de abril de 2007

El fenómeno de las tribus urbanas

Jorge Lizama, el joven que hace dos semanas apedreó el auto de la jueza Gloria Ana, puso nuevamente como tema el fenómeno de los grupos juveniles o más conocidos como TRIBUS URBANAS.


El fenómeno de las tribus urbanas parece ser ya común en la sociedad chilena. En un mundo cada vez más individualista y competitivo, los jóvenes han volcado en estas agrupaciones su necesidad de pertenencia. Rodrigo Baño, profesor de la Universidad de Chile, señala en una entrevista que estos grupos surgen debido a un problema de inserción comunitaria. "El individuo requiere perder de alguna manera su individualidad al sentirse formando parte de algo mayor".



Al hoy detenido Lizama se le ha catalogado de fuera de sistema, pero lo único claro es que el joven parece haber buscado en estos grupos algo que la educación y la sociedad no le daba. Se lo vincula con una serie grupos: los anarquistas, okupas, ecologistas y, los hasta ahora desconocidos, veganos.



VEGANOS

Esta última agrupación denominados también como "vegetarianos extremos", no comen carne, no consumen huevos, leche o cualquier alimento de origen animal. Ellos no se visten con ropa hecha de tejido animal y tampoco consumen medicamentos testeados en ellos. Para el presidente de Homovegetus, Alejandro Ayala, su movimiento es más que una moda “nosotros no vemos el vegetarianismo sólo como una dieta o una moda, sino como un estado de conciencia que implica toda una forma de interpretar la realidad”.


POR QUÉ NACEN LAS TRIBUS

Según lo expuesto por sociólogo de la Universidad Católica, Rene Ríos, en el portal Universia, la formación de estos grupos tiene que ver con el sistema educacional. “No es que las tribus sean anti-sistema porque estén fuera de éste, sino que al contrario, pertenecen a él y sienten algún tipo de frustración porque no pueden obtener lo que les ofrece".

Si bien las tribus urbanas reúnen personas en torno a un tema común, la violencia no es un factor implícito en este fenómeno social. Las hay de todo tipo, algunos siguen una corriente política o ideológica, una tendencia musical o una forma de alimentación. Hoy existen desde los anarquistas, emos, punks, skin heads, ecologistas, vegetarianos y hasta reggetoneros. Las nuevas tecnologías y, en especial, Internet parecen ser su mayor canal y fuente de información. El caso de Jorge Lizama, entonces, no parece ser una excepción, los diferentes grupos parecen multiplicarse en Chile.



FUENTES:

domingo, 25 de marzo de 2007


En Babel, la última película de Alejandro Gonzalez Iñárritu, el director nos entrega un ambicioso largometraje que se arma a través de tres historias que se conectan por un hecho trágico. Esta vez, las vidas de los personajes están insertas en cuatro culturas totalmente diferentes, tal como su nombre lo indica, como en una torre de babel.

La película presenta una forma y ritmo narrativo característico en la filmografía de González Iñárritu quien, ya en Amores Perros (2000) y en 21 Gramos (2003), elabora un tiempo narrativo diferente al de la historia.

Los diferentes acontecimientos que se desarrollan en el film no se muestran linealmente, sino que la historia se presenta a través de pequeños fragmentos de vidas. La historia, por tanto, se van armando a medida que va trascurriendo la película, es decir, el espectador comienza a entender el orden en el realmente ocurrieron las historias y por qué están conectadas cuando ya ha avanzado bastante. Es así, que descubrimos que los dos niños son hijos de Richard y Susan recién a la mitad del largometraje y, a partir de ese momento, se empieza a entender la sucesión de hechos que conforman la vida de cada uno de los personajes y el porqué los tres relatos están ligados.



La forma del director de narrar, esto es a través de pequeños fragmentos desordenados de las historias de cada personaje, genera una curva dramática interesante para el espectador. La película rompe con el ritmo lineal presentándonos un relato al cual debemos estar cien por ciento atento, ya que , por decirlo de alguna manera, se nos entrega por goteo y a saltos.

La temporalidad en la que está construida Babel hace que los espectadores tengan un rol más activos a la hora de ver la película. Debemos seguir cuidadosamente la trama para que no se escape ningún detalle que nos impida entender el relato en su totalidad. Es así que las tres historias van tomando forma y, al final de la película, logramos conectar los relatos a través del herida de bala que sufre Susan en un viaje por Marruecos.

El tiempo narrativo en el cual se sustenta el film de González-Iñárritu hace , por tanto, más interesante y enigmática la historia, con un tipo de espectador más concentrado y reflexivo que debe ser capaz de seguir y construir la narración, aun cuando ésta está contada a saltos.


FICHA TÉCNICA

Dirección: Alejandro González Iñárritu.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 143 min.
Interpretación: Brad Pitt (Richard), Cate Blanchett (Susan), Gael García Bernal (Santiago), Elle Fanning (Debbie), Kôji Yakusho (Yasujiro), Rinko Kikuchi (Chieko), Adriana Barraza (Amelia), Nathan Gamble (Mike), Mohamed Akhzam (Anwar), Peter Wight (Tom), Harriet Walter (Lilly), Trevor Martin (Douglas), Mónica del Carmen (Lucía).
Guión: Guillermo Arriaga; basado en un argumento de Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñárritu.
Producción: Alejandro González Iñárritu, Jon Kilik y Steve Golin.
Música: Gustavo Santaolalla.
Fotografía:
Rodrigo Prieto.
Montaje: Stephen Mirrione y Douglas Crise.
Diseño de producción: Brigitte Broch.